Auspicia: Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires.Resolucion Nº1454-29 Mayo-2.009. Registro Nº 3318-DGTALMC-09
Bases
14º Salón Mercosur Internacional Premio Diógenes Taborda 2.009
Podrán participar, humoristas, fotógrafos, pintores, ilustradores,de todos los países del mundo
JURADO: artistas premiados en los concursos anteriores
Categorías:
Humor Grafico, color/ tinta china: medida única: 0,30 x 0,40 cm. sin marco, sobre cartón /papel/técnica libre
Caricatura: medida única: 0,30 x 0,40 cm. sin marco, sobre tela /cartón /papel/técnica libre
Ilustración: medida única: 0,30 x 0,40 cm. sin marco, sobre tela /cartón /papel/técnica libre
Arte Digital: medida única: 0,30 x 0,40 cm. sin marco, sobre papel/técnica libre
Fotografía: Monocromo o color, sin marco, medida 0,30 x 0,40 / 0,20 x 0,30 cm.
Pintura: medida única: 0,30 x 0,40 cm. sin marco, sobre tela /cartón /papel/técnica libre
TEMA: Libre
PREMIOS: 1°premio de cada categoría: exposición individual a realizarse en el año 2010 en el Itimuseum / Museo de Humor Grafico Diogenes Taborda / Museo de Fotografia Fernando Paillet, diplomas de participacion y la edicion de un catalogo o postal.
ENTREGA DE OBRAS Originales: del 1 de Agosto al 28 de Agosto del año 2.009 personalmente o por correo/. También adjuntar un curriculum de artista con su nombre, dirección, teléfono y una breve biografía. Declarar en el sobre del envío sin valor comercial / donación sin cargo a la Fundación Cultural Volpe Stessens: Caseros 2739 - CP 1246 - Buenos Aires - Argentina, www.volpestessens.blogspot.com
ENTREGA DE OBRAS Digitales: del 1 de Agosto al 28 de Agosto del año 2.009 a las siguientes direcciones: volpestessens@hotmail.com.ar / diogenestaborda@gmail.com , 1 - 6 trabajos en un tamaño que no exceda A4, digitalizado a 300 DPI en CMYK y en formato TIF. También adjuntar en el envio un documento de Word con su nombre, dirección, teléfono y una breve biografía. declarar en el Mail sin valor comercial / donación sin cargo a la Fundación Cultural Volpe Stessens: Caseros 2739 - CP 1246 - Buenos Aires - Argentina
COSTOS:
Se cobrara a los artistas participantes para los gastos de organizacion y embalaje / transporte en la devolución de las obras,50 Dólares. Depositar el importe solicitado a nombre de la Fundación Cultural Volpe Stessens, cuenta corriente Banco Francés Nº 012-009379-9 - Buenos Aires - Argentina. De no pode enviar el dinero solicitado las obras enviadas serán consideradas donadas sin cargo a la Fundación Cultural Volpe Stessens, para ser parte del acervo del Itimuseum / Museo Diógenes Taborda / Museo Paillet o para ser regalados a alguna institución de bien público.
La Fundación Volpe Stessens velara por la buena conservación de las obras consignadas pero no serán responsables ante robo, hurto, perdida o rotura de las mismas. Al participar de estos salones se autoriza la Fundación Cultural Volpe Stessens a reproducir las imágenes de las obras expuestas en libros, revistas, diarios o donde Jorge Volpe crea conveniente, para la mejor difusión y promoción de los premios. Esperando poder contar con su participación en la divulgación de esta información para la mejor realización del 14° Salón Diógenes Taborda, lo saluda atentamente, Jorge Volpe, Presidente de la Fundación Cultural Volpe Stessens.
FUNDACION CULTURAL VOLPE STESSENS
IGJ Nº 0000162 Cuit Nº 30 70908642 - 8 - Av. Caseros 2.739 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Argentina CP 1246 -Buenos Aires - Argentina TEL. 54 11 4 9415478 volpestessens@gmail.com www.diogenestaborda.blogspot.com / www.volpestessens.blogspot.com
lunes 29 de junio de 2009
Bases del concurso 14º Salon Mercosur Internacional Diogenes Taborda 2009
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1:06 PM
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Etiquetas: 14ª Salon Diogenes Taborda
viernes 26 de junio de 2009
Murió en Buenos Aires Andres Cascioli
Andrés Cascioli fue un dibujante de fuste y un editor que supo interpretar su tiempo.
El dibujante y creador de la revista Humor fue un hito cultural de la transición democrática.
BUENOS AIRES- El dibujante, editor y artista plástico Andrés Cascioli, personaje entrañable del humor gráfico argentino, creador de la emblemática revista "Humor "y partícipe de las recordadas "Satiricón" y "Fierro", falleció ayer, a los 72 años, víctima de un cáncer.
La noticia fue confirmada a Télam por su amigo personal Tomás Sanz, escritor y humorista con quien trabajó durante 40 años en "Satiricón" y especialmente en "Humor", y quien describió a Cascioli como "un tipo notable y un dibujante de primera".
Cascioli, quien venía luchando contra la enfermedad desde hace unos años, falleció en su domicilio porteño alrededor de la 1 de la madrugada, detalló Sanz.
Nacido en Avellaneda en 1936, Cascioli caricaturizó a todos los personajes de la política local en los últimos 30 años e hizo de la revista "Humor" un semillero de donde saldrían figuras como Roberto Fontanarrosa, Crist, Maitena y Alejandro Dolina.
Asociado de manera inexorable al humor político en la gráfica argentina, su máxima creación fue la revista "Humor", que vio luz en 1978 y se convirtió en emblema de una época y estandarte de una inteligencia aguda y una confrontación a la dictadura, con el apoyo de sus lectores, lo que marcó un hito en la historia de los medios.
Cascioli supo conjugar el arte y la protesta en sus geniales caricaturas, se animó a desafiar la censura en tiempos oscuros y las memorables tapas de la revista "Humor" se convirtieron en un fenómeno periodístico y cultural único. "Era un dibujante de primera, un artista plástico, un hombre con una gran capacidad de trabajo, con mucho empuje y muchas ideas", dijo su amigo Sanz. "La revista ’Humor’ fue su gran impulso, en un momento en que no eran recomendables esa clase de proyectos", agregó.
Cascioli se inició en el diseño publicitario y el dibujo de historietas, hasta que en 1972 fundó junto a Oskar Blotta la revista "Satiricón" y en 1978, "Humor Registrado". En torno a "Humor" dio vida a Ediciones de la Urraca, sello que editó más de un decena de revistas, entre ellas "El Péndulo", "El Periodista de Buenos Aires", "Humi" y "Fierro". En 1982 obtuvo por Humor al premio a la Mejor Revista Satírica del Mundo, en Italia, a la vez que la Asociación de Dibujantes de la Argentina lo distinguió como Caricaturista del Año. En 1996 creó para el Grupo de Revistas de "La Nación", "La Nación de los Chicos", y dos años después armó el proyecto y el equipo para la edición argentina de "Rolling Stone", mientras qu"e en 2001 creó y dirigió la revista El Cacerolazo", de Editorial Perfil. (Télam)
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9:05 AM
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Etiquetas: Humoristas
Homenaje del Museo Diogenes Taborda a Andres Cascioli
Revista Humor “Nuestro trabajo fue pensar cómo gambetear a la censura”
Las 500 páginas del libro repasan los mejores momentos de la revista que encontró en el humor un vehículo de resistencia.
Parece un imposible: en la Argentina existió una revista cultural que llegó a vender 330 mil ejemplares. No sólo eso: lo hizo enfrentando a la dictadura militar, redoblando la apuesta, diciendo desde el humor lo que nadie creía que toleraría la censura, con tapas que caricaturizaban a los generales de turno. Con el tiempo, aquel fenómeno que fue la revista Humor se volvió artículo de colección, presente en Parque Rivadavia y en cuanta plaza de reventa exista. Ahora el director de aquella publicación, Andrés Cascioli, con la colaboración de los periodistas Oche Califa y Juan Carlos Muñiz, editó el libro La revista Humor y la dictadura, donde recopila lo mejor de aquellos años de Humor.
La antología, publicada por Ediciones Musimundo, sirve para hacer un repaso por los temas y protagonistas de la historia argentina reciente, muchos de los cuales sólo tenían cabida en la revista. También por las firmas que circulaban por Humor, un seleccionado que incluía a Alejandro Dolina, Osvaldo Soriano, Juan Sasturain, Enrique Vázquez, Santiago Kovadloff y Aída Bortnik, entre muchos otros. Y, por supuesto, por los guionistas y dibujantes, los motores de la revista, según se encarga de aclarar Cascioli: además de las tapas de Cascioli, las tiras de Grondona White, Meiji, Tabaré, Tomás Sanz, Trillo y Altuna, Ceo, Aquiles Fabregat, entre otros (Vida interior, La clínica del Doctor Cureta, Las puertitas del Señor López o El cacique Paja Brava, por citar algunos clásicos), quedaron asociadas a la revista.
La cuidada edición de La revista Humor y la dictadura (500 páginas en tapa dura) trae una yapa interesante: la reedición del famoso número 97, secuestrado por la dictadura en enero de 1983. “Nicolaides explicó por qué la tapa era ofensiva: él aparecía caricaturizado sobre una patineta, cayéndose con la Justicia atrás. Y en el juicio dijo que era imposible que un general de la Nación no domine una patineta”, cuenta Cascioli. En su estudio de Retiro, el responsable de aquellas tapas, que en los ’60 hizo la colimba “de dibujante” (“tenía que dibujar gratis para los milicos. Me llevaban al departamento y me pedían el cuadro que querían. Y, claro, yo prefería hacer eso a marchar”, recuerda), aclara que fueron los dibujantes y humoristas los hacedores de Humor. “Los primeros que pusimos la cara, que nos jugamos el cuero, fuimos los dibujantes. Fabre era el único que no era dibujante, pero estaba de nuestro lado, era guionista. Después se sumaron los periodistas”, marca. “Yo les abrí las puertas un poco a pedido de la gente, porque las cartas de lectores insistían en que les diéramos espacio a los que tenían que denunciar cosas. Primero fueron los lectores los que escribían y después los periodistas. Ese fue el orden, pese a que a algunos no les guste.”
El otro punto sobre el que Cascioli sienta postura es por qué la dictadura toleró una revista como Humor: “Ahora algunos periodistas se atreven a decir que la dictadura necesitaba una revista así. ¿Qué necesitaba? ¡La dictadura estaba loca! En una reunión en Casa Rosada, Harguindeguy tiró una Humor en la mesa y dijo: ‘Tenemos que matarlos a todos’. Ahora muchos se autojustifican porque mientras nosotros hacíamos Humor, ellos no hicieron nada. Otros hablan por ignorancia, porque eran nenes, estaban leyendo Billiken o Humi, si tenían padres más despiertos”.
–Tampoco es verdad que lo único que ocurría dentro de la cultura era Humor.
–No, claro, había muchas manifestaciones. Y donde ponían avisos y trataban de comunicarse con sus espectadores era en Humor. Alguna vez juntamos a los perseguidos por la dictadura en un recital de tres días, para molestar a Palito Ortega –un empleado de la dictadura, tenía un trabajo en Canal 13 que se lo daba Massera–, que había traído a Frank Sinatra. Frank Sinatra estuvo piola, no fue a la Casa de Gobierno: tuvieron que ir los tres dictadores a saludarlo a su camarín.
–¿En qué momento se dio cuenta de que con Humor pasaba algo importante?
–Cuando empezamos a recibir cuarenta cartas por día de todo el país. Y cuando nos dimos cuenta de que podíamos seguir avanzando, aun sabiendo cómo había reaccionado Harguindeguy. Cuando teníamos un problema volvíamos atrás y usábamos a la farándula. Después volvíamos a los militares, mezclándolo con la farándula, y así. Era pensar todo el tiempo cómo se podían decir las cosas, cómo gambetear a la censura, ése era nuestro trabajo. Y después algunos como Viuti o Fontanarrosa traían lo que les rechazaban por autocensura en Clarín, por ejemplo.
–Respecto del famoso secuestro del número 97, llama la atención que antes hubieran pasado tapas más comprometidas.
–Es que se cansaron. Entre los militares había un grupo que insistía todo el tiempo en prohibirla y otro grupo que lo paró. En octubre del ’82 intentaron cerrarla, y los que se opusieron fueron los políticos (en el libro se reproducen las cartas que algunos como Alfonsín, Luder o Cafiero mandaron al Ministerio del Interior). En el ’83 no aguantaron más y fueron a secuestrar cualquiera, la que tocó. Se logró imprimir 100 mil ejemplares, y 200 mil que iban al interior fueron parados por la policía. Después presentamos un recurso de amparo y cuando lo ganamos se los reclamamos a la policía. Los habían vendido todos.
–¿Cómo?
–En el ’95 un taxista me confesó que había sido uno de los policías que secuestró la publicación, y que fue testigo de cómo se vendía la revista, iban los mismos policías a vender. Así que le agradezco a la policía que se haya preocupado por la libertad de prensa (risas).
Humor no era una revista de izquierda ni comunista. Era una revista que defendía los derechos humanos y la democracia. Nunca alabamos a Fidel ni al Che Guevara, ni nos jugamos por la izquierda internacional. Decíamos lo que pasaba.
–La tendencia en todo caso era radical.
–No, para nada. Nosotros apoyamos a Alfonsín porque los preferíamos a Luder y Lorenzo Miguel y porque considerábamos que estaba más cerca de la democracia. Pero en la revista había muchos peronistas: Mona Moncalvillo, Dolina, José Pablo Feinmann, Alvaro Abós...
–Transmitían una imagen de familia, donde nombraban hasta al cadete. ¿Era realmente así?
–Era muy divertido hasta que empezó a complicarse.
–Se refiere a la última etapa.
–Sí. Durante el menemismo tuve grandes problemas afuera y adentro. Porque el menemismo se metía en todos lados. Te multaban, te metían gente, publicaba y no te pagaba... Le gané un juicio a María Julia Alsogaray y yo pagué las costas, porque ella se declaró insolvente.
–¿Evalúa como un error haber seguido adelante en esa última etapa?
–Cometí muchos errores. Todos creían que yo estaba lleno de plata, pero todo lo que gané lo puse en revistas. Cuando vino la debacle traté de pararla, hice libros, inventé de todo. Pero no se puede luchar contra más de treinta juicios que me hizo Menem. Cuando cerró Humor, tenía un edificio que valía más de un millón de dólares, que pasó a manos del síndico que tenía que pagar. Estaba la plata para pagarles a todos. Yo terminé hipotecando mi casa. La pasé muy mal.
Reportaje de Karina Micheletto publicado por Pagina 12 el Miércoles, 8 de Junio de 2005
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Volpe Stessens
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9:02 AM
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